Y se va. Cuando alguien se marcha suele dejar entre la gente que le quiere un gran vacío. Y esta gente entre lamentaciones y porqués debe de coger su realidad y reeconstruirla de nuevo para eliminar ese hueco.
El problema no es ese, la vida funciona así y hay que ser fuerte. El problema llega cuando esa persona que vimos marchar de fondo cuando no queríamos, vuelve, decide regresar por su propio pie, y se encuentra con la realidad de que su sitio ya no está. Mientras hacia el camino de vuelta pensaba que todo estaría igual pero cuando llega ve que todo ha cambiando y ese no es el puzzle que estaba montando.
Bien, ahí tenemos 2 opciones: Tomas aire con un poco de resignación te das la vuelta y vuelves por donde has venido, o te acercas sin esperar nada y comienzas de nuevo todo.
PD: Y a pesar de ello, hoy permanezco fielmente, a la vuelta caerá la diferencia.