26 de agosto de 2010

Mientras me aguanten los huesos

Bueno, hoy estoy bien, soy feliz. Hace unos días llegue de cenar con unos amigos, encendí el ordenador  para ver si estabas pero me lleve una gran sorpresa, no se la impresión fue de que ya no me importaba. Ya ha llovido mucho desde la última vez que nos vimos, tanto tiempo que parecen años, hoy por hoy veo la cosa como un sueño que tuve una noche de hace años y a veces me pregunto si hasta fue real, me paro a pensar y cosas me dicen que si pero en mi mente las cosas son muy diferentes, definitivamente ya no estas. Perdón, estas pero no de la forma en la que estabas antes, una forma radicalmente diferente.

Muchas veces el amor se empeña en dejarnos huellas ondas en nuestra vida, que parecen que jamás se van a borrar, mas bien nosotros lo creemos imposible, pero como es de esperar el tiempo, la vida, el amor, y Dios, van cicatrizando esas heridas hasta el punto de llegar a ver aquella situación como un pasado lejano que nos hizo feliz pero que ya no es necesario en nuestras vidas. La situación es dura y difícil, se que parece que te falta el aire, y que a veces llorar es lo único que puedes hacer, pero si algo he aprendido estos últimos años es que todo pasa ¿sabes?, solo es cuestión de confiar, esperar, ser fuerte.
 
No te rindas, ni te dejes caer, que cuando menos te lo esperes llegara alguien que te ayude a olvidar. No te rindas, no bajes los brazos, esfuerzate, y se valiente, esta situación te hará mas fuerte, te hará madurar, te dará el temple, es necesario hasta para el mas precioso cristal pasar por un fuego intenso, para obtener su forma, bella y fuerte, así hoy se te está moldeando el corazón, piensa que solo es un poco mas, solo un poco mas.... Se fuerte, se valiente


"La luna era una farola y a ella me abracé borracho  y acabé buscando versos en el fondo de mi vaso.
Todo lo que no aprendí... nunca se me ha olvidado  No he perdido la razón y tampoco la he encontrado"

24 de agosto de 2010

Adoro & Confio.

Debes disfrutar de la grandeza y lo fugaz de tu juventud. Porque creeme, nunca entenderás la fuerza y la belleza de ella hasta que esta etapa de tu vida haya pasado. Cuando pase un tiempo y en fotos te veas a ti mismo, comprenderás de una forma en la que ahora no puedes imaginarte cuantas posibilidades tenias ante ti. Si quieres pensar en el futuro hazlo, pero preocúpate sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle. Lo que si es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida son aquellos que nunca te pasaron por la mente. De esos que te sorprenden a las 5 de la tarde, justo antes de ir a tomar café con un amigo y no los que solo piensas 5 minutos antes de irte a la cama.Cada día ponte a hacer algo a lo que le tengas miedo y no seas capaz de afrontar. No manipules y juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos. Relájate y respira. No pierdas tiempo sintiendo celos.

A veces se gana y a veces se pierde. Nunca olvides los elogios de la gente. Olvida los insultos. Guarda tus cartas de amor. No cometas el error de creerte culpable cuando no sabes muy bien que quieres de la vida. Quizás te cases, quizás no. Puede que algún día tengas hijos, o puede que quizás no. Quizás te divorcies cuando llegues a los 40. O puede que un noche bailes el vals en tu 75 aniversario de bodas. Hagas lo que hagas no te enorgullezcas ni tampoco alimentes tus propias criticas. Siempre optarás por una cosa u otra, no tengas miedo a elegir.Baila sin vergüenza. Aunque tengas que hacerlo tu solo en el salón de tu casa. Lee las instrucciones, aunque no las sigas. No leas ni le hagas caso a las típicas revistas de belleza, solamente sirven para que la gente se sienta fea.

Aprende a entender a tus padres aunque muchas veces no te encaje en la cabeza. Será tarde cuando ellos ya no estén. Llévate bien con tus hermanos. Son el mejor vínculo con tu pasado, y probablemente serán ellos los que te acompañarán en el futuro. Entiende que los amigos vienen y se van, como todas las cosas en esta vida. Eso sí, hay algunos de ellos que debes conservar con mucho cariño. Lucha por no perderte de algunos lugares y costumbres. Porque cuanto más pase el tiempo, mas necesitaras a las personas que conociste cuando eras joven. Vive fuera de tu ciudad alguna vez. Pero múdate antes de que te endurezcas. Viaja por el mundo. Acepta algunas verdades ineludibles. Sé precavido con los consejos que recibes, y ten paciencia con las personas que te los da. Los consejos son una buena forma de nostalgia. Dar consejos es una forma de sacar el pasado de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas, y reciclarlo dándole más valor del que tiene.

17 de agosto de 2010

Al sur

Hace unos días estaba discutiendo con un amigo sobre si prefería el verano o el invierno. Cada uno daba sus razones, que si el invierno es frió y triste y en el verano descansas mas y todo lo que se suele decir. En mi opinión y pienso que para poca gente, prefiero el invierno. Sí, es raro, pero me gusta el invierno. No digo que no me guste disfrutar una noche cálida de verano tomando el fresco en una terraza, eso es algo que también me encanta, pero el invierno es mi preferido. Después de esa conversación y de pasar horas sufriendo el calor de Córdoba parece que la casualidad se pasó por mi lado y dio un guiño irónico.



Irónico porque hoy en pleno mes de agosto el cielo amaneció algo nublado, pero aún así decidí ir a la piscina y el sol asomaba timidamente.  Finalmente a las 10 de la mañana la tormenta de verano estallo. Fue entonces cuando decidí dar un paseo sin compañía de paraguas. Por raro que parezca cerré los ojos y me pareció estar viviendo un invierno en agosto, las calles en silencio, solo el ruido de las gotas, el olor a tierra mojada, una leve brisa que te acaricia a la vez que te despeina, el susurro del agua llegando a las alcantarillas. Todo eso es el invierno, y dejando atrás su enfermizo frío, por cosas como esas me enamoré de el.

16 de agosto de 2010

De-Regreso

En ningún otro lugar como en tu hogar para recargar las pilas. He vuelto a mi casa para pasar unos días antes de dejarla otra vez para disfrutar del resto de mis vacaciones. Pero, para mi, el mejor sitio para descansar y dejar atrás las preocupaciones es el sitio donde te has criado. Lo caótico de la despensa donde están los dulces cuando buscas algo para la merienda. Las conversaciones de tus vecinas del barrio, mientras te dicen lo guapo y alto que te has puesto desde que no te ven. El agradable saludo de las personas conocidas que te cruzas por la calle. La vista de la gran calle larga y del patio que se ve desde casa al asomarte a la ventana. El olor a verde que trae la brisa de la mañana. Son millones de cosas. Anoche me dio por salir a la azotea y ver las estrellas, y me di cuenta de que casi había olvidado lo maravilloso de un cielo estrellado en una fresca noche de verano.
 

Ahí, tirado en el suelo rojo y rayado de mi pequeña azotea, sentí hasta una pequeña sensacion de comodidad, en ese mismo momento me acorde de tres de mis mejores amigos y admiraba la estela de la Vía Láctea y lo mágico de la cola de la Osa Mayor en el punto central donde se esconden dos estrellas. Y de pronto en una de las leves cabezadas, una estrella fugaz cruzo el cielo, sirviendome la oportunidad de regresar a la inocencia y pensar deseos con los ojos apretados. Es curiosa esa sensación de que, pese a estar en la calle a las tantas de la noche, te sientas cómodo y tranquilo, sí, como en tu misma casa. Olvidaba estas sensaciones por llevar tiempo fuera sin regresar a casa. Me gusta estar aquí para, como quien dice, regresar a mis orígenes y saber que lo que hoy soy, es por esta tierra y esta gente que la habita. Y me siento bien porque como en casa y con la gente que te quiere, en ningun sitio.

6 de agosto de 2010

Nubes Blancas

No tenía la intención de escribir antes de realizar mi viaje. Pero claro, se acaba el tiempo y siento necesidad de hacerlo . Sabemos que ultimamente no ha sido el momento de mi vida. Sin embargo he pensado en dedicar estos días a hacer un exhausto repaso y síntesis de los logros y las gilipolleces que he hecho, y me paro a pensar, no estoy en unos de mis mejores momentos, lo aseguro sin dudarlo un instante, pero tampoco ha estado tan mal. Hasta han ocurrido cosas muy buenas y he cambiado un poquito la forma de pensar. O como dice un amigo mio: me he dado cuenta de que estoy haciendo por cambiar y no lo sabía. A mejor, claro, siempre que se hace algo por cambiar, aunque sea inconscientemente, es por cambiar a mejor.


Como dije al principio me voy. Voy a estar unos 12 días fuera. No sé si cuando vuelva seré la misma persona o poco a poco, queriendo, sin querer o simplemente bajo los efectos de mi subconsciente que me pide un cambio a voces llegaré de otra forma. Sólo se que mañana de madrugada estaré fuera y tendré tiempo para mi y para pensar que diablos estoy haciendo de mi vida, aunque tampoco será tanto tiempo, dicen que en Copenhague en Helsinki y San Petesburgo hay muchas cosas que ver. Hasta entonces cuidense. Os quiero.