9 de marzo de 2011

La misma historia

Me he dado cuenta que, antes de terminar mis trabajos de la facultad  o de dominar el inglés, tengo que solucionar un tema pendiente que no es plausible que se demore ni un segundo más: que es dominar mis sentimientos.

Tampoco aspiro a convertirme en un ser emocionalmente rígido como las vigas de una construcción, pero no puedo permitir que las insignificancias exteriores alteren tanto mi estado de vida. La razón debe funcionar mejor y la cabeza estar mas amueblada para dejar un poco de lado a las emociones
El lunes estaba ensimismado en la más profunda perplejidad y ayer por la mañana pensaba que me iba a comer el mundo hasta que por la noche se me paso por la cabeza de nueva esa cómoda indecisión

Vale que es algo difícil tomar decisiones sin consultar y que encima las condiciones y situaciones del día no sean las mas adecuadas para poder pensar, pero hay cosas peores en la vida. Como siga a este ritmo acabare cortándome las venas porque pierdo el autobús de las 8...

Con todo ello quizás sea mejor hacer una parada técnica. Me moveré, claro está, pero asumiendo las consecuencias de la inestabilidad emocional. Al fin y al cabo no estoy tan mal donde estoy, tengo tiempo, calefacción si hace frío, un bolígrafo para escribir, e incluso veo desde mi azotea el patio, por si se me olvida que estoy en Casa.


PD: Nunca sale el sol si esta nublado, pero siempre hay espacio entre nube y nube.

2 de marzo de 2011

Con calma

Hace muchos meses deje de remar. Por dejar hasta dejé incluso de respirar. Simplemente cerré los ojos y me dejé llevar por la marea allá a donde a ella se le antojara llevarme. Ahora, después de un tiempo vuelvo a abrir los ojos y me pregunto "qué hago aquí", si hace nada, cuando los cerré, estaba en un lugar completamente diferente. Era un joven impulsivo, que siempre ignoraba el porque y se llenaba de gloria con cada montaña que subía. Pero un día el viento cambió la direcciones a elegir y el As se perdió por la manga.


Aunque desde hace ya que ha llovido. Incluso ha nevado. De hecho, no ha sido el peor invierno de los que muchos yo recuerdo. Pero el sol, tan impaciente, ha vuelto a salir, como si ignorase lo que pasa.Y de nuevo estoy aquí, cicatrizando las heridas al sol, preguntándome si fue verdad o mentira. Y cuando la segunda cobra cada vez mas fuerza, lo único que queda es coger el remo y volver a remar.

1 de marzo de 2011

Incidentes

Esto es como esas veces que te levantas de la silla para ir de una habitación a otra y por el camino se te olvida lo que tenías que hacer. Sólo que yo me he quedado pillado en ese momento de incredulidad en el que escrutas con atención cada objeto a tu alrededor con la esperanza de que alguno te devuelva la, probablemente, magnífica razón que te hizo moverte de donde estabas. 

Piensas entre auto culparte por tener una memoria de pez, abandonar y volver al principio de donde partiste o quedarte un poco más para ver si algo te devuelve la inspiración. Sé que todo tenía sentido cuando me marché, que tenía un motivo más que lícito y que quedaba muy bonito sobre mis expectativas. Pero ahora que lo tengo no sé qué hacer con él. 

He ganado muchas cosas por el camino y he perdido muchas otras. Es como si fuera una persona diferente persiguiendo, a falta de nuevos horizontes, los sueños de antiguo alguien que fui. No es la primera vez que una temporada que ya no sé de dónde vengo ni, sobretodo, a dónde voy. Pero ahora que mas o menos estoy llegando al final, tengo que decidir si anidar en las nubes del 'ser o no ser', o emprender el viaje de vuelta y llevarme conmigo la calma de aquí arriba.