22 de junio de 2010

Te quiero hermano.

Desgraciadamente he aprendido a decir adiós demasiado joven, a decir a dios a amigos, amores y familiares. Por otro lado doy gracias porque también he aprendido a esquivar las palabras y los acontecimientos más duros como las balas de un pistola. He rezado miles de noches, en mi cuarto, en mi cama incluso en mi pequeña terraza acompañado de un brisa fresca que en esta época se agradece, pero muchas veces el cambio no llega o no soy capaz de verlo. A pesar de eso permanezco fielmente.


La verdad es que algunas cosas de tu vida, por muy importantes que sean tienes que dejarlas irse, debemos dejar seguir el curso de las cosas. Muchas batallas se tienen que dejar sin ningún ápice de lucha, debemos dejar que simplemente la verdad se pierda en todo aquello que no somos capaces de decir o de hacer. Sinceramente una vez mas tengo miedo, es norma quel cuando todo se vuelve oscuro sentirlo. Nada permanece como siempre y me quedo con lo que perdí. Mis memorias se transforman en las lágrimas y mis recuerdos en dolor pero a pesar de todo permanezco fielmente.

13 de junio de 2010

Otro par de días

El universo es gracioso. El universo es extraño y acogedor, y según muchos tienen un plan trazado para cada uno de nosotros. Podéis pedirle al universo todas las señales que queráis y que estas señales sean el detonante que os impulse a llevar a cabo algo en lo que ni si quiera vosotros creéis, pero a fin de cuentas, solo vemos las señales y las cosas que queremos ver cuando realmente estamos listos y preparados para poder hacerlo y así actuamos en consecuencia. Esas "señales" en realidad son pretextos que llenan la indecisión y el miedo de tirarnos a la piscina, es cuestión de valentía y de madurez aprender a tomar la decisión que quieras tomar, es cuestión de tiempo ser capaz de apreciar esas señales.

7 de junio de 2010

Constrúyela

La vida se desarrolla entre recuerdos. Por eso los niños tienen la suerte de poder inventar el mundo y cuando crecemos, lo nuevo ejerce una extraordinaria atracción sobre nosotros. En estos días de dejarse llevar, yo me siento más vivo recordando nuevos recuerdos, como recibir un sms inesperado o contestar a esa llamada de madrugada. Los recuerdos, como la energía, no se crean ni se destruyen, más bien adoptan forman caprichosas y si son promiscuos, se juntan para crear historias. Nosotros somos los encargados de unir y conectar esos recuerdos para ir formando nuestra propia historia y eso, para muchos es lo que realmente significa vivir.

6 de junio de 2010

Lo que pasa...

Desde que no ponía una frase en este pequeño bolsillo, he reunido una gran cantidad de indicios y vivencias para confirmar que todo aquello en lo que creemos seguro, firme o incuestionable puede revelarnos en cualquier momento una cualidad incontrolada que, al menos a mí, me recuerda lo vulnerable que soy y que puedo llegar a ser ante la vida. Un gran amigo mio me ha dicho alguna que otra vez que soy la vulnerabilidad hecha persona y claro, al escucharlo, me puse a reflexionar y a pensar en que momentos de toda mi vida y en los recuerdos en los que he sido vulnareble. La verdad es que al principio no encontré un recuerdo nítido y exacto que puediese confirmar esa información pero con el paso del tiempo y seamos sinceros, con un poco de ayuda, me di cuenta de que esa vulnerabilidad salia a flote demasiadas veces. Eso es lo de menos, lo importante es como romper esa vulnerabilidad. 
 

3 de junio de 2010

Despedidas y bienvenidas.

Hoy no es sábado y Córdoba no es París. Esto suele pasar cuando buscas tu vida de siempre después de un viaje: al tiempo le cuesta volver a ser el mismo de siempre y el espacio deja de ser el mismo y pierde su personalidad, como si flotara por las nubes. Aveces cuando regresamos de un viaje ya no somos los mismos que se fueron un día de madrugada. Durante unos días, una semana o unas vacaciones vivimos al margen de lo anterior y, si todo va bien, se nos olvida que existe un retorno y de que tenemos una vida en otro lugar. Para mi es la mejor forma de libertad. Otro síntoma de felicidad es que la última ciudad que recorro se convierte en el lugar ideal para vivir. Como dije al principio Córdoba no es París, París es como cerrar los ojos y despertarse habiendo recorrido ese imaginario que todos tenemos de lo que no conocemos. Es el desengaño de saber que te marchas y la seguridad de que volverás. 


[ And I remember ... irrestible Paris ]

2 de junio de 2010

Maneras de mirar, maneras de contar.

No sé si os habéis percatado de lo que pasa, pero los días cada vez son más cortos y, por las tardes, el cielo se viste mucho antes de naranja y rojo. Seguramente se observa mejor en la playa, como una esfera gigante y densa, el sol parece que esta cansado mientras se va abrazando con el mar, mezclándose con azules y violetas. En estos preciosos segundos, apenas unos minutos, en el que hasta las marismas parecen guardar silencio para contemplar el espectáculo todo está coloreado de destellos naranjas y nubes rojas. Pienso en que este largo y cálido verano viene pegando fuerte y me viene una imagen a la cabeza del almanaque que tengo en mi pequeña habitación pasando a gran velocidad todas sus hojas, como lo que se hace en el cine para expresar un intervalo de tiempo. Yo soy más de arrancar las páginas de los calendarios de meses con unas semanas de retraso. 


"Al atardecer calles de luna, gente sin fortuna & sin amor. Luces y gatos, roces baratos por un poco de alcohol. Las calles de tierra van quedando atrás al atardecer. Aquí en la ciudad no tengo mucho tiempo al atardecer."

1 de junio de 2010

La fuerza del cambio

Hace poco me di cuenta de que me paso la vida acumulando cosas y necesidades pendientes. Coger el móvil, caminar con música, ver el último capitulo de cada serie. Leer más, ver fotos antiguas, escribir en el blog. Vaciar cajas y liberarme de algunos pesos de los que cada vez cuesta más desprenderse. Se me escapa el tiempo buscando tiempo, dejando de hacer todo a sabiendas que dejarlo no es la solución, sino la cola de alguna pescadilla. A veces siento el impulso de escaparme de todo, pillarme un avión que me lleve lejos de donde estoy o pensar otras maneras de vivir mi vida... Pero el sonido de las llaves abriendo puerta de casa al volver de ese viaje parece decirme que todo está como lo dejé y que nada cambia a no ser que nosotros lo provoquemos.


Últimamente el cambio evoluciona a mi alrededor: El curso mas raro de mi vida acaba, algunos amigos se alejan, otros simplemente desaparecen... También hay otros cambios más sutiles que, más que cambios, son el paso de la vida: nos vamos haciendo mayores, mi madre se hace mas cercana. Yo, aveces hago un pequeño ejercicio mental, viajar al pasado y recordarnos cómo nos imaginábamos que seríamos en el futuro, no tengo la certeza de haber cambiado algo de lo que he sido aunque he aprendido algo que no estaba incluido en el juego: Que asumir lo bueno y lo malo, lo que nos hace felices y lo que no, sólo puede hacerse a medida que vamos creciendo.