No se van en trenes con maletas de cartón pero llevan sus bienes más preciados: un portátil, una cámara para congelar emociones y un móvil de última generación regalado por un familiar o conseguido a base de una lucha de puntos sin cuartel. Suelen tomar un vuelo de bajo coste, cazado pacientemente en las redes de Internet tras largos días de búsqueda y noches de desesperación. Se van a hacer un máster, o han logrado una mal llamada beca Erasmus que costará a la familia la mitad de sus ahorros. Otras veces van a hacer de au-pair, de auxiliar de conversación, o a cualquier trabajo temporal.
La familia va a despedirlos a la puerta de embarque, y hasta donde haga falta y mientras se alejan disimularán unos su pena e incluso sus lágrimas y otros su incipiente desamparo. "Es por poco tiempo -se dicen-. Dominarán el idioma, conocerán mundo... Regresarán en pocos meses".
No llevan maletas de cartón, ni hay aglomeraciones en el andén de la despedida, solo aquellos que pueden permitírselo No se marchan en grupo, sino uno a uno. Aparentemente nada les obliga a irse. Ha sido una cadena invisible de acontecimientos y a veces una decisión que ni ellos mismos saben que han tomado y dos semanas antes llama a tu puerta mientras aun te estas cambiando. No hay estadísticas oficiales sobre ellos. Nadie sabe cuántos son ni adonde se dirigen. No se agrupan bajo el nombre oficial de emigrantes. Son, más bien, una microhistoria que se cuenta entre amigos y familiares. "Mi amigo se ha ido a Hungría y otro amigo se fue a Suecia"
BIEN. Cuando leo esto no puedo evitar acordarme de mi mismo. Es normal acordarte de los demás cuando estas lejos pero es increíble acordarte de ti mismo cuando eres tu el que estas alejado. Es como si estuvieses teniendo las emociones del revés, como la sensación que tienes cuando llevas 10 horas durmiendo y no sabes que hora es.
Sigo bien, sin novedades al frente. El tiempo sigue loco y lo único que espero es no acabar como él. El frió esta a la vuelta de la esquina haciendo una visita por la mañana y por la noche, aun tiene la gentileza de hacernos una tregua por la tarde, pero tampoco es tan positivo ya que aquí la tarde dura hasta las 6 pm. Ahora mismo hace el mismo frió que un invierno en Córdoba.
La gente de aquí ya va formando sus grupos como todo el mundo, se unen por intereses o adjetivos comunes, el país la lengua, el estar en la misma clase... Me siento feliz de haber conocido al grupo de italianos, son buenos chavales y echan una mano siempre que pueden. Desde que no escribo me han pasado cosas graciosas, una de ellas es que estoy enseñándole español al Turco que vive debajo de mí, las lecciones no están mal pero el chaval se ha empestiñado en que ratón es una palabrota y cada vez que me ve me dicen ratón pensando que es algo malo... aunque también sabe decir "que pasa allí" pero con acento turco, es un crack.
Fue muy gracioso también que hace dos semanas o así fui a comprar al supermercado y el cajero me pregunto que si era de España y cuando le dije que si es enfado por que me dijo que los españoles no deberíamos jugar al fútbol porque siempre ganamos... pensé en decirle que tenemos peores problemas en el país que ese pero tampoco iba a aburrir al pobre sueco con la retaila de atracos de los políticos.
Queda poco por contar. Llegó tarde pero llegó, ya he tenido mi primer accidente con la bici, no fue nada grave pero por el contrario si fue bastante gracioso. Debo decir que fue mi culpa, hice un giro sin mirar y me dí de frente con una mujer sueca la cual empezó a gritarme cosas en sueco, no lo entendí, pero por su cara el tono seguro que a algún pariente mio le llego algo de mierda.
A todos los que me leéis. Estoy muy bien, pasando frío pero no hambre. Bebiendo cerveza sin cerrar bares y limpiado mi habitación cada por tres porque es el sitio de encuentro de toda mi residencia. Espero que por allí estéis todos muy bien y os acordéis de mi tanto como lo hago yo de vosotros. En menos de de dos meses estoy dando guerra por el Califato. Sonrisas y abrazos.
PD: No hay nada mas gracioso que escuchar decir insultos en español a gente de fuera de España.