2 de junio de 2010

Maneras de mirar, maneras de contar.

No sé si os habéis percatado de lo que pasa, pero los días cada vez son más cortos y, por las tardes, el cielo se viste mucho antes de naranja y rojo. Seguramente se observa mejor en la playa, como una esfera gigante y densa, el sol parece que esta cansado mientras se va abrazando con el mar, mezclándose con azules y violetas. En estos preciosos segundos, apenas unos minutos, en el que hasta las marismas parecen guardar silencio para contemplar el espectáculo todo está coloreado de destellos naranjas y nubes rojas. Pienso en que este largo y cálido verano viene pegando fuerte y me viene una imagen a la cabeza del almanaque que tengo en mi pequeña habitación pasando a gran velocidad todas sus hojas, como lo que se hace en el cine para expresar un intervalo de tiempo. Yo soy más de arrancar las páginas de los calendarios de meses con unas semanas de retraso. 


"Al atardecer calles de luna, gente sin fortuna & sin amor. Luces y gatos, roces baratos por un poco de alcohol. Las calles de tierra van quedando atrás al atardecer. Aquí en la ciudad no tengo mucho tiempo al atardecer."

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