Hace muchos meses deje de remar. Por dejar hasta dejé incluso de respirar. Simplemente cerré los ojos y me dejé llevar por la marea allá a donde a ella se le antojara llevarme. Ahora, después de un tiempo vuelvo a abrir los ojos y me pregunto "qué hago aquí", si hace nada, cuando los cerré, estaba en un lugar completamente diferente. Era un joven impulsivo, que siempre ignoraba el porque y se llenaba de gloria con cada montaña que subía. Pero un día el viento cambió la direcciones a elegir y el As se perdió por la manga.
Aunque desde hace ya que ha llovido. Incluso ha nevado. De hecho, no ha sido el peor invierno de los que muchos yo recuerdo. Pero el sol, tan impaciente, ha vuelto a salir, como si ignorase lo que pasa.Y de nuevo estoy aquí, cicatrizando las heridas al sol, preguntándome si fue verdad o mentira. Y cuando la segunda cobra cada vez mas fuerza, lo único que queda es coger el remo y volver a remar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario