Hace unos días pasé uno de esos momentos mas cruciales en la vida cuando después de una larga, penosa, y fracasada búsqueda el final del túnel te golpea en le frente e ilumina de frente toda tu ignorancia. Entonces, espabilas y acabas por entender te habías metido por el camino opuesto y marchabas de espaldas a la verdad. De frente pero con los ojos cerrados y sin ver las direcciones. Intentar explicar con todo detalle o sin exactitud necesaria lo que está ocurriendo en mi vida desde hace unos meses sería como describir uno a uno los ladrillos de una casa en construcción.
Sin embargo, si lo pensamos mejor, es lo que mas o menos he estado intentado desde que abrí este blog, no sé si con exito, pero sí con intención. No es por ser alarmantes pero tengo la sensación de que todo va mas deprisa o de que yo no disfruto las cosas en su importancia. Mi vida ella sólita y sin permiso de nadie se precipita vertiginosamente hacia algún lugar, y yo como el que oye llover me estoy dejando llevar hacia donde quiera que vaya.
No hay comentarios:
Publicar un comentario