14 de abril de 2010
A quema ropa.
A veces, en algún lugar, con algunas personas en algún momento surge el tan temido tema del por qué. Por qué hacemos lo que hacemos, por qué aún creemos en él cuando todo apunta en contra. Cada uno tenemos nuestras motivaciones para seguir aquí, bajo este intenso chaparrón.
Como alguien de tantos me pregunto si sería capaz de aguantar siempre firme en donde estoy, si podría resistir el inevitable acto de mantener la boca cerrada. Hay días en que me sale un Sí y otros, ni siquiera una palabra. Siempre recurro al tópico de todo pasa por alguna razón: todo forma parte de un plan que esta echo para tí. Realmente intuyo que el verdadero motivo es mucho más simple. TODO SIEMPRE ES MUCHO MÁS SIMPLE.
Creo que somos unos egoístas. Mucho de lo que hacemos lo hacemos para no estar solos, para escuchar palabras complacientes, para sabernos queridos, respetados o al menos, el centro de la controversia. Tiene facil arreglo, yo te invito a soñar e inventar una nueva vida. En los sueños se vive todo aquello que puede que no vivas jamás. Ahí he amado una mujer, he trazado un plan que funcionó, he roto objetos, he roto un corazón y no me ha importado. No me ha dolido porque las sábanas y la cama estaban por medio entre yo y mis palabras.
Quizás si sueñas te estes perdiendo lo mejor. Quizás no llegues a nadie, no alcances tu objetivo. Puede que nada importe una puta mierda. Pero hazlo. Sueña. Me desdigo como el que se borra del mapa para aparecer en algún punto inesperado de otro pais. Y siempre siento que vuelvo a casa. Sin raices, sin pasado pero con un hogar que no tiene techo y una crueldad que me sienta bien. Es el egoísmo. Así de simple.
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TODO SIEMPRE ES MUCHO MÁS SIMPLE...hoy me he levantao pensando eso...y casualmente lo leo en tu blog...m encanta...asiq m hago seguidora...;P
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