Desde que no ponía una frase en este pequeño bolsillo, he reunido una gran cantidad de indicios y vivencias para confirmar que todo aquello en lo que creemos seguro, firme o incuestionable puede revelarnos en cualquier momento una cualidad incontrolada que, al menos a mí, me recuerda lo vulnerable que soy y que puedo llegar a ser ante la vida. Un gran amigo mio me ha dicho alguna que otra vez que soy la vulnerabilidad hecha persona y claro, al escucharlo, me puse a reflexionar y a pensar en que momentos de toda mi vida y en los recuerdos en los que he sido vulnareble. La verdad es que al principio no encontré un recuerdo nítido y exacto que puediese confirmar esa información pero con el paso del tiempo y seamos sinceros, con un poco de ayuda, me di cuenta de que esa vulnerabilidad salia a flote demasiadas veces. Eso es lo de menos, lo importante es como romper esa vulnerabilidad.
6 de junio de 2010
3 de junio de 2010
Despedidas y bienvenidas.
Hoy no es sábado y Córdoba no es París. Esto suele pasar cuando buscas tu vida de siempre después de un viaje: al tiempo le cuesta volver a ser el mismo de siempre y el espacio deja de ser el mismo y pierde su personalidad, como si flotara por las nubes. Aveces cuando regresamos de un viaje ya no somos los mismos que se fueron un día de madrugada. Durante unos días, una semana o unas vacaciones vivimos al margen de lo anterior y, si todo va bien, se nos olvida que existe un retorno y de que tenemos una vida en otro lugar. Para mi es la mejor forma de libertad. Otro síntoma de felicidad es que la última ciudad que recorro se convierte en el lugar ideal para vivir. Como dije al principio Córdoba no es París, París es como cerrar los ojos y despertarse habiendo recorrido ese imaginario que todos tenemos de lo que no conocemos. Es el desengaño de saber que te marchas y la seguridad de que volverás.
[ And I remember ... irrestible Paris ]
2 de junio de 2010
Maneras de mirar, maneras de contar.
No sé si os habéis percatado de lo que pasa, pero los días cada vez son más cortos y, por las tardes, el cielo se viste mucho antes de naranja y rojo. Seguramente se observa mejor en la playa, como una esfera gigante y densa, el sol parece que esta cansado mientras se va abrazando con el mar, mezclándose con azules y violetas. En estos preciosos segundos, apenas unos minutos, en el que hasta las marismas parecen guardar silencio para contemplar el espectáculo todo está coloreado de destellos naranjas y nubes rojas. Pienso en que este largo y cálido verano viene pegando fuerte y me viene una imagen a la cabeza del almanaque que tengo en mi pequeña habitación pasando a gran velocidad todas sus hojas, como lo que se hace en el cine para expresar un intervalo de tiempo. Yo soy más de arrancar las páginas de los calendarios de meses con unas semanas de retraso.
"Al atardecer calles de luna, gente sin fortuna & sin amor. Luces y gatos, roces baratos por un poco de alcohol. Las calles de tierra van quedando atrás al atardecer. Aquí en la ciudad no tengo mucho tiempo al atardecer."
1 de junio de 2010
La fuerza del cambio
Hace poco me di cuenta de que me paso la vida acumulando cosas y necesidades pendientes. Coger el móvil, caminar con música, ver el último capitulo de cada serie. Leer más, ver fotos antiguas, escribir en el blog. Vaciar cajas y liberarme de algunos pesos de los que cada vez cuesta más desprenderse. Se me escapa el tiempo buscando tiempo, dejando de hacer todo a sabiendas que dejarlo no es la solución, sino la cola de alguna pescadilla. A veces siento el impulso de escaparme de todo, pillarme un avión que me lleve lejos de donde estoy o pensar otras maneras de vivir mi vida... Pero el sonido de las llaves abriendo puerta de casa al volver de ese viaje parece decirme que todo está como lo dejé y que nada cambia a no ser que nosotros lo provoquemos.
Últimamente el cambio evoluciona a mi alrededor: El curso mas raro de mi vida acaba, algunos amigos se alejan, otros simplemente desaparecen... También hay otros cambios más sutiles que, más que cambios, son el paso de la vida: nos vamos haciendo mayores, mi madre se hace mas cercana. Yo, aveces hago un pequeño ejercicio mental, viajar al pasado y recordarnos cómo nos imaginábamos que seríamos en el futuro, no tengo la certeza de haber cambiado algo de lo que he sido aunque he aprendido algo que no estaba incluido en el juego: Que asumir lo bueno y lo malo, lo que nos hace felices y lo que no, sólo puede hacerse a medida que vamos creciendo.
Últimamente el cambio evoluciona a mi alrededor: El curso mas raro de mi vida acaba, algunos amigos se alejan, otros simplemente desaparecen... También hay otros cambios más sutiles que, más que cambios, son el paso de la vida: nos vamos haciendo mayores, mi madre se hace mas cercana. Yo, aveces hago un pequeño ejercicio mental, viajar al pasado y recordarnos cómo nos imaginábamos que seríamos en el futuro, no tengo la certeza de haber cambiado algo de lo que he sido aunque he aprendido algo que no estaba incluido en el juego: Que asumir lo bueno y lo malo, lo que nos hace felices y lo que no, sólo puede hacerse a medida que vamos creciendo.
25 de mayo de 2010
Frágiles.
Vuelvo después de un tiempo y es que hace ya varios días decidí salir finalmente a tomar ese café, que no fue café sino un poco de agua y finalmente un whisky. Tantos años después de aquello, tantas historias pasadas, después de todo sentí que seguíamos siendo los mismos. Fue un encuentro muy agradable. Fue como darme cuenta, y aunque no quiera ella darnos cuenta, de que nos tenemos un cariño grande, mucho más del que pensábamos. Le dije que nunca voy a poder entender como una de las personas más importantes de mi vida haya podido transformarse en un desconocido, en alguien que ya no forma parte de la vida, de lo cotidiano, pero que sé que es así, aunque me costo meterlo en la cabeza, pero que sé que así tiene que ser y punto.
En apenas dos horas y media nos contamos nuestras vidas, casi dos años sin tener contacto alguno, no reímos mucho, nos miramos fijamente a los ojos de vez en cuando y nos vimos bien. Es un recuerdo bueno, es un buen reencuentro. Desde hace mucho no hacemos parte del presente del otro, pero está claro que fue un buen pasado el que compartimos. Y eso, que este año está siendo fuerte, bueno, intenso. Me están pasando cosas buenas, o las estoy disfrutando más con la gente que de verdad quiero.
En apenas dos horas y media nos contamos nuestras vidas, casi dos años sin tener contacto alguno, no reímos mucho, nos miramos fijamente a los ojos de vez en cuando y nos vimos bien. Es un recuerdo bueno, es un buen reencuentro. Desde hace mucho no hacemos parte del presente del otro, pero está claro que fue un buen pasado el que compartimos. Y eso, que este año está siendo fuerte, bueno, intenso. Me están pasando cosas buenas, o las estoy disfrutando más con la gente que de verdad quiero.
18 de mayo de 2010
Necesito un tiro de ambición.
Volví a casa después de un fin de semana de escape para encontrarme con algunas cosas no deseadas por el estilo menos deseable. No es que yo no sabía que pudieran aparecer. Ha habido algunas señales de que podrían estar en camino. Justo antes de irme de mi aventura de fin de semana, he visto evidencia de su llegada eminente pero elegí dejar pensamientos a un lado con la esperanza de disfrutar de lo que puede ser una de mis grandes escapadas durante mucho tiempo. El problema aparece cuando pequeñas cosas te impiden disfrutar grandes momentos.
El caso es que no es como suceden las cosas sino lo que uno aprende y vive de ellas.... si...soy un bipolar...quizá, o puede que la vida misma se haya extrapolado hasta el extremo contrario del rumbo que originalmente seguía... pero valla, los horizontes pintan bien de este lado, odio admitir que quizá..., me aleje por un tiempo de esas ondas negativas que me han rondado, o que yo mismo genero inevitablemente, por ser una mala pero realista persona. De todos modos es que no encuentro las frases adecuadas para determinar mi estado de animo. Sólo contemplo sin mas agonía las pisadas que dejan mis pies sobre el camino, mi camino sinuoso y lleno de baches y no me acompleja, por el contrario...lo disfruto. Será por que me encontraba distraido por cosas inertes... a las que pretendía dar vida...
Me costo mucho trabajo eso si, pero por fin pasaron. De nuevo contemplo mi cabeza con ideas llenas de colores...ya no hay extremos,.....hay sombras de lo que fue, y estas quizá siempre existan en los exteriores, pero no entraran por esta puerta nunca más.
El caso es que no es como suceden las cosas sino lo que uno aprende y vive de ellas.... si...soy un bipolar...quizá, o puede que la vida misma se haya extrapolado hasta el extremo contrario del rumbo que originalmente seguía... pero valla, los horizontes pintan bien de este lado, odio admitir que quizá..., me aleje por un tiempo de esas ondas negativas que me han rondado, o que yo mismo genero inevitablemente, por ser una mala pero realista persona. De todos modos es que no encuentro las frases adecuadas para determinar mi estado de animo. Sólo contemplo sin mas agonía las pisadas que dejan mis pies sobre el camino, mi camino sinuoso y lleno de baches y no me acompleja, por el contrario...lo disfruto. Será por que me encontraba distraido por cosas inertes... a las que pretendía dar vida...
Me costo mucho trabajo eso si, pero por fin pasaron. De nuevo contemplo mi cabeza con ideas llenas de colores...ya no hay extremos,.....hay sombras de lo que fue, y estas quizá siempre existan en los exteriores, pero no entraran por esta puerta nunca más.
Incompatibilidad de caracteres de mi Felicidad y esta vida que juega a ser viento y derribarlo todo. Al poco tiempo lo reparo para que así tenga motivos su existencia.
10 de mayo de 2010
Extraño pero cierto.
Se comenta que en la época de los exámenes el estres y los mismo exámenes te empujan a pensar en otras cosas para que tu mente se distraiga de aquello con lo que no dejas de machacarla...Lo malo es que nunca puedes sabe hacia donde se va a dirigir tu mente. Por cosas de la vida he visto últimamente a muchas personas que desde hacia tiempo estaban encerradas en mi vida y que hacia demasiado que no veía y he sido consciente de cuanto he podido echarlos de menos y de que ganas tengo de alargar la mano hacia esa parte del pasado y arrastrarla a mi presente para poder disfrutarlas como antes.
Sé que no puedo quejarme porque me va todo bien y sería una estupidez hacerlo pero reconozco que hay ciertas personas y ciertas cosas que se han escapado de mi vida sin darme apenas cuenta y sin poder oponer resistencia a ello. Esto me está arrastrando y no quiero acabar en ese circulo. Tengo miedo de responder yo mismo a esta situación y que no me guste lo que escucho, pero también tengo miedo de rendirme antes de tiempo... Pero a fin de cuentas mientras que no me domine todo está donde debería.
Sé que no puedo quejarme porque me va todo bien y sería una estupidez hacerlo pero reconozco que hay ciertas personas y ciertas cosas que se han escapado de mi vida sin darme apenas cuenta y sin poder oponer resistencia a ello. Esto me está arrastrando y no quiero acabar en ese circulo. Tengo miedo de responder yo mismo a esta situación y que no me guste lo que escucho, pero también tengo miedo de rendirme antes de tiempo... Pero a fin de cuentas mientras que no me domine todo está donde debería.
9 de mayo de 2010
En el éxtasis.
Hay veces que la vida nos pone en circunstancias extremas, o que al menos por momentos nos lo pueden parecer. Y en esas circunstancias suele ocurrir que nuestras respuestas son casi automáticas, no premeditadas, nos sorprendemos a nosotros mismos haciendo cosas de las que nunca nos hubiéramos creído capaces. En una ocasión leí que una madre sería capaz de levantar o mover el equivalente al peso de un automóvil si su hijo se encuentra en peligro de muerte. Es realmente impresionante.
Salvando las distancias y sin llegar ni de lejos a esos términos de vida o muerte, estos días ando analizando una situación similar, mi propia situación de hecho. Para bien -y para mal- estoy teniendo mucho tiempo para analizar estas y otras muchas cosas. He vivido una experiencia, que de hecho sigo viviendo, en la que me he visto completamente sobrepasado por los acontecimientos. Una de esas veces en que uno se ve sin recursos, sin fuerzas para encontrar la salida. Sabes que existe esa salida pero no te ves capaz de llegar tu sólo hasta ella...Digamos que aquél ejemplo que nos enseña la Naturaleza me sirve para ilustrar un poco mejor las conclusiones a las que he ido llegando. Realmente no he llegado a concluir nada, no sé por qué lo digo así, pero el caso es que hoy me voy a permitir escribir lo que me salga sin más por el simple hecho de sacarlo fuera. Qué leches! Para eso empecé este blog en su día....
No sé si es el amor el motor que debe mover esas respuestas humanas, yo más bien creo que es algo más "básico", yo diría que es el corazón el músculo que debe hacerlo. Porque creo que es el músculo más potente que tenemos y el que es capaz de generar esa fuerza de dimensiones desconocidas. Es un potencial que tenemos latente. Tengo el consuelo de saber que todos tenemos ese músculo y ese potencial, y por tanto la capacidad de usarlo y de llevarlo al extremo. A veces preferimos usar todo ese potencial en otras cosas, probablemente porque son más fáciles, porque nos reportan más satisfacciones personales, porque nos ayudan a poner piedras en el camino de nuestra realización personal.Quizá sea pecar de iluso pero, a pesar de todo, voy a seguir creyendo que eso sigue estando ahí, que los intrincados mecanismos racionales en los que nos gusta perdernos los humanos no van a privarnos nunca de esa capacidad intrínseca y esa enorme fuerza altruista del corazón.
3 de mayo de 2010
Otra cosa mariposa
Nos pasamos la vida buscando un amor que apague el fuego que hay en el interior. Nos conformamos por momentos con las personas que pasan a nuestro lado, creyendo que su amor colmará las ansias y que acabará la búsqueda, pero después comprobamos que el otro es uno que también busca, y que tiene las mismas deficiencias y carencias que nosotros tenemos. Ponemos el anhelo en las cosas materiales que compramos y disfrutamos y que nos entretienen, pero el fuego no se apaga con ellas. El placer del calor en el fuego, no es excluyente del dolor tras la herida de la quemadura, pero tarde o temprano la quemadura se esfuma. Poco a poco, todo vuelve a la normalidad, y lo que ayer me resultaba tan angustioso, ahora no es más que un mero recuerdo agridulce. Cada cosa se acaba posicionando en algún lugar, quizás no en el que esperaba en un principio pero he de admitir que no puedo quejarme.
2 de mayo de 2010
Todo fluye
El miedo es una sensación extraña, que a veces nos causa dolor y otras nos hace sentir indefensos, nos hace llorar, o gritar o desear que el tiempo avance mucho más rápido y podamos dejar atrás y olvidar aquello que nos atormenta. Hay veces que desconocer algo nos produce temor, miedo a no saber lo que otros piensan porque la distancia no deja de ser un obstáculo dificilmente salvable aunque en en fondo nos obligemos a creer que si, porque durante una fracción de segundo todo parece perfecto y nos da igual lo que pueda venir después.
Pero las dudas nos arañan con sus dedos fríos, nos hacen temblar y nos hacen llorar, nos hacen creer que todo ha acabado. Hasta que se van, sin dejar rastro, como si nunca hubiesen existido, ni recorrido cada rincón de nuestra mente revolviéndolo todo a su paso. Y volvemos a creer que todo es perfecto, que no existe nada de que preocuparse, hasta que deciden sin previo aviso, volver a visitarnos.
Pero las dudas nos arañan con sus dedos fríos, nos hacen temblar y nos hacen llorar, nos hacen creer que todo ha acabado. Hasta que se van, sin dejar rastro, como si nunca hubiesen existido, ni recorrido cada rincón de nuestra mente revolviéndolo todo a su paso. Y volvemos a creer que todo es perfecto, que no existe nada de que preocuparse, hasta que deciden sin previo aviso, volver a visitarnos.
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