4 de abril de 2011

Mientras tanto.

Nunca nos olvidaremos ni dejaremos de mencionar con cierta alegría todas esas miradas que atraviesan nuestra dura coraza o de aquellas huellas que que marcaron y reflejaron ese camino... Pero, ¿qué pasa con todo lo demás? Las cosas que no vemos y que ni si quiera tenemos conciencia de ellas, los ceros a la izquierda o la gente que nos resulta insignificante. Sin dudarlo en proporción son mayores en relación con los demás y, aunque sean precisamente estas cosas las que hacen que las otras sean excepcionales, nadie se digna a hablar de ellas. 


Escribo todo esto para echarles una mano, para declarar en su favor y darles un buen trozo de importancia y honrar el papel de las miles de personas insípidas que cruzan nuestra existencia.  Es más. Les hablaré de algo todavía peor. De lo duro que significa ser ridículo incluso la mas pura mota de polvo en la vida de otra persona. Eso si es algo duro y difícil. Ser consciente de que algunas personas cuestiones nuestra cualidad de ser únicos en la vida y nos reduzcan al papel de gente que vemos cruzar por la calle. Por suerte por un momento todo puede dar un vuelco, como cuando el final de una película comienza a dislumbrarse.


 El momento en que realmente sabemos cual es nuestro personaje, cual nuestra forma de actuar, nos deshacemos y nos quitamos de todo afán de protagonismo y somos libres de crear nuestro propia personaje y dotarlo de la interpretación que se nos antoje. Porque sólo quien quien acepte con las mas pura normalidad ser un contacto mas en una lista de amigos, o el que aguante sin derrumbarse un papel sin fornicación de los demás, será finalmente una persona libre.

9 de marzo de 2011

La misma historia

Me he dado cuenta que, antes de terminar mis trabajos de la facultad  o de dominar el inglés, tengo que solucionar un tema pendiente que no es plausible que se demore ni un segundo más: que es dominar mis sentimientos.

Tampoco aspiro a convertirme en un ser emocionalmente rígido como las vigas de una construcción, pero no puedo permitir que las insignificancias exteriores alteren tanto mi estado de vida. La razón debe funcionar mejor y la cabeza estar mas amueblada para dejar un poco de lado a las emociones
El lunes estaba ensimismado en la más profunda perplejidad y ayer por la mañana pensaba que me iba a comer el mundo hasta que por la noche se me paso por la cabeza de nueva esa cómoda indecisión

Vale que es algo difícil tomar decisiones sin consultar y que encima las condiciones y situaciones del día no sean las mas adecuadas para poder pensar, pero hay cosas peores en la vida. Como siga a este ritmo acabare cortándome las venas porque pierdo el autobús de las 8...

Con todo ello quizás sea mejor hacer una parada técnica. Me moveré, claro está, pero asumiendo las consecuencias de la inestabilidad emocional. Al fin y al cabo no estoy tan mal donde estoy, tengo tiempo, calefacción si hace frío, un bolígrafo para escribir, e incluso veo desde mi azotea el patio, por si se me olvida que estoy en Casa.


PD: Nunca sale el sol si esta nublado, pero siempre hay espacio entre nube y nube.

2 de marzo de 2011

Con calma

Hace muchos meses deje de remar. Por dejar hasta dejé incluso de respirar. Simplemente cerré los ojos y me dejé llevar por la marea allá a donde a ella se le antojara llevarme. Ahora, después de un tiempo vuelvo a abrir los ojos y me pregunto "qué hago aquí", si hace nada, cuando los cerré, estaba en un lugar completamente diferente. Era un joven impulsivo, que siempre ignoraba el porque y se llenaba de gloria con cada montaña que subía. Pero un día el viento cambió la direcciones a elegir y el As se perdió por la manga.


Aunque desde hace ya que ha llovido. Incluso ha nevado. De hecho, no ha sido el peor invierno de los que muchos yo recuerdo. Pero el sol, tan impaciente, ha vuelto a salir, como si ignorase lo que pasa.Y de nuevo estoy aquí, cicatrizando las heridas al sol, preguntándome si fue verdad o mentira. Y cuando la segunda cobra cada vez mas fuerza, lo único que queda es coger el remo y volver a remar.

1 de marzo de 2011

Incidentes

Esto es como esas veces que te levantas de la silla para ir de una habitación a otra y por el camino se te olvida lo que tenías que hacer. Sólo que yo me he quedado pillado en ese momento de incredulidad en el que escrutas con atención cada objeto a tu alrededor con la esperanza de que alguno te devuelva la, probablemente, magnífica razón que te hizo moverte de donde estabas. 

Piensas entre auto culparte por tener una memoria de pez, abandonar y volver al principio de donde partiste o quedarte un poco más para ver si algo te devuelve la inspiración. Sé que todo tenía sentido cuando me marché, que tenía un motivo más que lícito y que quedaba muy bonito sobre mis expectativas. Pero ahora que lo tengo no sé qué hacer con él. 

He ganado muchas cosas por el camino y he perdido muchas otras. Es como si fuera una persona diferente persiguiendo, a falta de nuevos horizontes, los sueños de antiguo alguien que fui. No es la primera vez que una temporada que ya no sé de dónde vengo ni, sobretodo, a dónde voy. Pero ahora que mas o menos estoy llegando al final, tengo que decidir si anidar en las nubes del 'ser o no ser', o emprender el viaje de vuelta y llevarme conmigo la calma de aquí arriba.

19 de enero de 2011

Por ahí

Quizás no nos vendría del todo mal aprender a poder mirar entre todas las inmensidades, donde entre muchos casos ya perdidos se hallan también aquellas genialidades que pueden llegar a pasar desapercibidas a las miradas ajenas de muchos. Y cuántas cosas nos perdemos por no saber exactamente donde mirar, por no saber tener esa paciencia que muchas veces es la solución. Cuando lo que es verdad que muchas de esas veces lo mejor es aquello que parece que no puede pasar, que se encuentra entre lo invisible y de repente sin saber ni cuando ni porque, aparece.


PD: Todas las convicciones son igual de ridículas si se aplican porque si a todas las circunstancias

31 de diciembre de 2010

2010

Un año pasado. Pasado y nada mas, con sus penas y sus glorias como todo en la vida, durante este año han pasado muchas cosas. He vivido. He pensado que jamas llegaría al final de un día y también he deseado que un día fuera eterno. He dado abrazos para proteger a personas del mundo, y me he metido de bajos de mis sábanas para esconderme de él. He amado, me han amado, he rechazado, he sido rechazado y he querido con todo lo que mi corazón ha sido capaz de dar. He sentido lo mejor y lo peor de la debilidad, grandeza, vergüenza, pereza, nostalgia, envidia, felicidad, vida, tristeza, alegría, dolor…

He visto pasar antes mis ojos verdes cientos de estrellas fugaces. He deseado de todo por tener una cámara en un momento determinado, y porque no quedara ni el mas mínimo ápice de que algo hubiera sucedido. Me he quedado dormido frente la luz del sol y bajo el reflejo de la luna. He visto cientos y miles de diferentes verdes en los prados, de azules en los mares y de rojos en el cielo. He sentido recorrer cada hueco de mi cuerpo en una sola y especial caricia. También he querido arrancarme la piel del dolor que he en un momento he sufrido. He deseado con todas mis fuerzas que algo sucediera antes mis ojos, y he sentido miedo de que algo se me presentara un día cualquiera, y puedo decir que nunca me he avergonzado de ello. 

He dado gloria y me la han dado. He hecho regalos con todo mi cariño, me caí muchas veces. Estoy de pie desde que cumplí los dos años y nunca me he vuelto a caer, porque tengo amigos que me levantan. Amigos a los que probablemente y como todo el mundo un día decepcioné, prometí, me gané, felicité, consolé, quise, quiero… He buscado la vida que nunca encuentro, la encontré solo, y también al lado de alguien. He pensado muchas veces que todo pasa y otras que simplemente son inamovibles. He tenido lunes bastante malos, viernes apoteósicos, martes 13, días de navidad, noches de año nuevo, muchos días 11, demasiados días negros…y los he celebrado todos. He sonreído cuando era casi algo imposible debido al dolor. Me han caído lágrimas de impotencia, cocodrilo, compañerismo, dolor, olvido, pérdida…pero también de felicidad. Me he reído tanto… 

He pedido deseos imposibles para poder alcanzar lo posible, y he deseado que lo posible se hiciera imposible. Me he vuelto loco pensando en cosas que no tienen existencia en la realidad. Como mucha gente he dejado cosas a medias. He hecho una lista de lo inverosímil, perdí más de la mitad de las cosas nada más terminarlas. Me han calificado de egocéntrico, creído, arrogante, tonto…yo también he puesto etiquetas. Me he sobrepasado de los límites cuando quería. He jugado al escondite en las frescas noches de verano, a la pelota en el recreo, al fútbol en gimnasia, a las cartas en los bares, a al parchis en el tiempo libre…  He pensado en pasado y en futuro, hasta que reaccione y vi que vivo en presente. He leído cuentos de fantasía para creer en eso que llaman esperanza, e historias trágicas para afrontar lo duro de esta realidad. Me he sentido desfallecer durante los malos tragos que por desgracia he pasado, también he sentido tocar las estrellas con la yema de mis dedos. 

He querido ser astronauta para así poder pisar la luna, médico para salvar vidas, pintor para romper con lo extravagante del arte, y hasta escritor para regalar vida a los que no la sienten. He creído en la filosofía del“nunca digas nunca". He soñado con tantas cosas que sería imposible recordar la mayoría de ellas. He mentido, y por lo tanto, hecho daño, por amor. He vivido alguna que otra vez a la sombra, en el centro, a un lado, detrás, en primera persona, bajo tierra, en lo más alto…  He desobedecido a la autoridad. He aprendido de la mejor lección de los mayores: “la vida solo me parecerá corta”. He sacado sonrisas de caras tristes con chistes muy malos. He dañado con la verdad a los que quería. Me he considerado el chico más afortunado del mundo frente a las adversidades que se me han presentado. He querido creerme decenas de mentiras… A veces, solo he necesitado la presencia a mi lado de una única persona. He sentido el temblor de mis piernas. Hasta he llegado al límite de vivir solo y exclusivamente por vivir. Pero, por culpa de todo este conjunto de emociones y situaciones he vivido, y todavía vivo.

23 de diciembre de 2010

Ya lo dijo el...

EL BICHO: "De colores pinto el cielo para bailar debajo de cada farola que inventamos. ¿Te acuerdas cuando me decías que fuera para el sur? dónde quieras, sí quieres, al sur a buscar la vida que no encuentro, porque la encontré con vosotros, a vuestro lado y al nuestro, al lado del viento que se calma cuando dejo de entender, porque entiendo que no hay malos ni buenos,solo hay, solo hay que pensar que todo pasa, que si estamos locos, es porque pensamos subir muy alto, alto como el cosmonauta, no el alto que entendéis como alto, alto como el cosmonauta cuando encuentra una vida que no tengo, cuando suena una guitarra, cuando el sol de la primavera? se cae muy lento, cuando sigo manchando las hojas con letras."


PD: Es una estupidez preocuparse por algo que no tiene existencia en la realidad

15 de diciembre de 2010

Lo mismo.


Y es que no se cansa. Ni DE VIVIR y muchos menos DE RESPIRAR, tampoco se cansa DE IMAGINAR, ni de pasar TODAS LAS NOCHES con una LOCURA y despertarse DE RESACA a la luz de 11 FAROLAS. No se cansa DE LA CIUDAD ni de ir de un lado a otro CONTIGO y recoger flores DE COLORES en el PARQUE TRIANA y ponerlas en un ramo PA TI. No se cansó DE TU MIRAR ni si quiera de ir siempre en  ZAPATILLAS,por ahí y seria raro no verlo de vez en cuando en LA AZOTEA tomando el aire y recogiendo la ROPA TENDÍA. Aunque sin embargo se canso DE ESCONDERSE de los problemas, DE LOS MALOS que cumplen CONDENA, de los CARA DURA y DE PERDER todo DE LA MISMA MANERA. Y yo, personalmente lo ENTIENDO.


PD: Cada uno está para lo que está y es mejor así.

7 de diciembre de 2010

El aire ha calao

Nos juntamos los unos a los otros por el dolor que sufrimos por el amor que sentimos, porque compartimos lo mismo. Nos dejamos encontrar por los demás por que compartimos lo que nos sucede, compartimos una herida, una mirada o una simple sonrisa. Nos reencontramos con los demás por que la vida nos ha querido poner ahí, pero todas las cosas tienen un sentido, en el cual compartimos lo vivido, la vida misma. Nos juntamos en cualquier parte del mundo, por innumerables razones, pero todas ellas poseen un sentido. Todo, todo absolutamente todo lo que ocurre es por una razón. Todo es lógico.


PD: El orgullo y la vergüenza son procedentes con gente por la que tenemos interés personal.

4 de diciembre de 2010

Quiero ser...

Llegaremos a sentirnos tan fuertes que nuestros golpes caerán en vano ante nosotros y los clavos se partiran en dos sin poder llegar jamás a adentrarse en nuestras almas. Conseguiremos ser tan fuertes por ser, tan solo y unicamente, nosotros mismos, por no revestirnos de débiles capas que muestren aquello que nunca hemos sido. Seremos tan fuertes por sentirnos tan seguros de quien y como somos, por no vivir detras de todos nuestros secretos ni llevar disfraces ajenos.


PD: El tiempo no es más que un dicho, no es cierto. Hacer cosas cambia las cosas no hacer cosas deja las cosas como estaban